jueves, 2 de junio de 2011
CONFERENCIA MUNICH
Conferencia celebrada en la ciudad alemana de Munich entre el 29 y el 30 de septiembre de 1938. Como resultado del consiguiente Pacto de Munich: acuerdo propuesto y firmado por Alemania, Italia, Francia y Gran Bretaña en la ciudad alemana de Munich el 29 de septiembre de 1938 con el objeto de poner fin al conflicto germano-checoslovaco. El acuerdo resultante implicaba la aceptación por parte británica y francesa de las demandas territoriales del dictador alemán Adolfo Hitler, consistentes en la cesión de los Sudestes, una región de Checoslovaquia limítrofe con Alemania en la que residía una importante minoría de población alemana que, alegando la discriminación que sufría por parte del gobierno checoslovaco, había iniciado un movimiento separatista fomentado desde Berlín (capital del III Reich alemán). La cesión de los Sudetes ya había sido acordada por los signatarios del Pacto en las negociaciones previas, que habían dado comienzo en agosto de 1938. Gran Bretaña y Francia, que deseaban evitar una nueva guerra a cualquier precio, cedieron ante Hitler a cambio de que éste se comprometiera a no exigir la soberanía sobre más territorios europeos. El primer ministro británico, Arthur Neville Chamberlain, confiaba en que estas concesiones alentarían a Alemania a establecerse como una potencia pacífica dentro de Europa. El Pacto, firmado por Chamberlain, el presidente del Consejo francés (primer ministro) Édouard Daladier, Adolf Hitler y el jefe de gobierno y dictador italiano Benito Mussolini, determinaba únicamente las condiciones bajo las cuales habría de realizarse la cesión. Según este acuerdo, el 1 de octubre de 1938 era la fecha en la que debía comenzar la evacuación checoslovaca de la región de los Sudetes. La ocupación alemana de los cuatro distritos especificados se produciría en fases sucesivas desde el 1 hasta el 7 de octubre. Gran Bretaña y Francia añadieron una cláusula adicional por la que se comprometían a garantizar el mantenimiento de las nuevas fronteras de Checoslovaquia ante posibles agresiones, condición que fue aceptada por el gobierno alemán. Los alemanes marcharon sobre Checoslovaquia en marzo de 1939 y la mayor parte del país pasó a constituir el protectorado alemán de Bohemia-Moravia, con lo cual quedó anulado el Pacto de Munich y Gran Bretaña comenzó a desconfiar de las intenciones de Hitler. El Pacto de Munich ha sido considerado el símbolo por antonomasia de los peligros representados por una política internacional transigente ante expansiones totalitarias.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario